Monday, September 24, 2007

DEEP LLEVA A RUMANÍA EL FENÓMENO "FEAR AND LAUTHING..."
















La angustiosa espera de las legiones de seguidores del fenómeno "Fear and Lauthing..." llega por fin a su término. Pero tan larga pausa ha tenido una poderosa causa. Y es que el imparable crescendo del universo vertebrado en torno al dúo Deep/Toro exigía un nuevo salto adelante. Con Norteamérica y Europa occidental ya rendidas al fenómeno, el desafío era dar un paso más: Europa del Este.
Dicho y hecho. El pasado miércoles, Deep comenzaba la primera etapa de la ambiciosa gira promocional por Europa Oriental volando hasta Rumanía, donde permaneció por espacio de cinco días que sus gentes no podrán olvidar con facilidad.
La estancia fue ocasión para el rodaje de un episodio promocional (de estreno, eso sí, exclusivo en tales latitudes) que será testigo de una explosión de nuevas situaciones y personajes. Entre éstos, el último gran fichaje de la saga: Robert Pitchum.
En la nueva entrega, el sueño de Pitchum de contraer nupcias con la guapísima rumana a que ha entregado su corazón está a punto de truncarse cuando un grupo de poderosos banqueros y empresarios, previamente estafados por aquél, dan con su paradero y vuelan a los Cárpatos para darle caza. La intervención de Deep, llamado in extremis por Pitchum, conseguirá, con ayuda de Pablicio, que desistan de su propósito y se conviertan a la filosofía granuja e iconoclasta del dúo de Las Vegas.
Pero no es cuestión de desvelar más. En los próximos días se retomará la narración del periplo centroeuropeo. Y hay promesa en firme de que las hazañas de La Máscara en Venecia marcarán un antes y un después en la historia de la saga, por mucho que su evocación escueza de lo lindo a su ya mortal enemigo, Pablicio.















Deep y Pitchum posan sonrientes con sus sombreros de todo a 100. Y es que los importantes gastos de desplazamiento obligaron a apretarse el cinturón en las restantes partidas presupuestarias, manutención incluida. De ahí su envidiable silueta.















Como era previsible, el fenómeno de las fans se desató en cuanto la comitiva de Las Vegas puso pié a tierra. Aquí puede verse como dos, presa de la histeria, disputan sobre a cual se había dirigido una fugaz mirada de Deep.

Wednesday, September 05, 2007

TONY CUNTIS, REY EN MILÁN

















Tony Cuntis era (presupuesta la naturaleza fantasmagórica de La Máscara, que la situaba en una categoría aparte) el tercer hombre del equipo de filmación. Pero el paso de los días reveló que semejante epíteto no iba más allá de revelar su condición de miembro postrero de la expedición. La figura de Cuntis se agrandó a cada jornada (¿Aún más?, exclamarán quienes la han visto de cerca) hasta alcanzar su real y titánica dimensión a la llegada a la ciudad de Milán, siguiente escala del periplo europeo.

Fue en Milán donde el contraste entre la refinada y culta naturaleza de Cuntis y el perfil gañán y embrutecido del dúo Deep-Toro (evidenciado en episodios tan repudiables a ojos de cualquier espíritu sensible como la pegada de chicles en el Palacio de Verano de los Habsburgo) hizo saltar por los aires el equilibrio del grupo, encumbrando al primero a una indiscutida primacía. Terminado el rodaje, el mimetismo de Cuntis con el glamouroso espíritu y la sofisticada estética de la capital mundial de la moda fue total. Por fin sus arriesgadas propuestas estilísticas, incomprensibles para los espíritus no versados, hallaron el necesario y perfecto acomodo. Y, lógica consecuencia, fue a Cuntis a quien el fervor de las masas siguió en esta ocasión.

Víctimas de la situación fueron, naturalmente, Deep y Toro, que pasearon su condición de parias horteras en una ciudad de estetas por recónditos arrabales, en un desesperado intento de eludir las displicentes miradas de sus moradores. Incluso La Máscara juzgó oportuno una discreta ausencia que contribuyó aun más a situar a Cuntis en su trono imperial.

La Máscara contra Pablicio. Deep en medio de la contienda. Cuntis confabulado con Toro para burlar a Deep. Deep y Toro humillados en Milán...Las aguas llegaban revueltas a la última etapa de la epopeya fílmica. Venecia.

Pero, podeis creerme, nada de lo narrado hasta ahora alcanza ni de lejos lo allí sucedido. La hipnótica luz estival de la ciudad de los canales terminaría por eclipsar a los mismísimos tubos de neón de Las Vegas.
Podreis verlo a partir de la próxima semana...si resistís la espera.
















Intuyendo lo que se avecinaba, Pablicio buscó arrimarse a Cuntis para atraer sobre sí algo de su fulgor. El desdichado no advertiría hasta más tarde de que el intento sólo ponía de relieve el clamoroso contraste entre ambos.
















Por increíble que parezca, estos dos paletos de la imagen son Deep y Toro, que, celosos y escaldados por el clamoroso éxito de Cuntis, trasladaron de incógnito su desdoro a una zona deprimida de los arrabales. Allí, no tuvieron mejor ocurrencia que pedir a un viandante la toma de esta instantánea. Luego vendría la persecución para recuperar la cámara, que invertiría varios kilómetros.
















El mutis por el foro de La Máscara dejó a sus fans con un palmo de narices. Y eso que algunos se habían ya apresurado a anunciar su presencia mediante señales en la vía pública, como muestra la imagen.