DEEP-TORO SE LIARON A MAMPORROS EN LOS ANGELES¡¡¡¡

Obviamente, no todo en el periplo americano del dúo Deep/Toro fueron días de vino y rosas. La diaria coexistencia de los hipertrofiados egos de las dos superestrellas fue inevitable caldo de cultivo de fricciones y reticencias que, por fortuna para sus miríadas de fans, no alcanzaron a hacer peligrar la expedición.
La llegada a Los Angeles, punto final de la ruta marcada, quebró, no obstante, el inestable equilibrio delicadamente fraguado hasta aquel instante. La rendición general de cuentas allí llevada a cabo y los subsiguientes reproches resultantes desembocaron, como inexorable colofón, en la aterradora lucha fratricida que ocupa el post de hoy.
Fue así como inconmensurables fuerzas, más allá de todo posible control, desataron una vorágine de destrucción cuya primera víctima, a no tardar, hubiera sido el desdichado edificio que pugnaba por mantenerse en pie ante el escalofriante choque de los dos colosos. Sólo la juiciosa decisión de cese de las hostilidades por parte de un Deep que, teniendo la victoria en su mano, fue consciente de la necesidad de proteger a incontables inocentes, puso a éstos a salvo de su segura aniquilación. La imagen de su mayestática retirada cierra, por ello, la secuencia del ya mítico combate, cuyo estudio ocupará durante las décadas futuras a estrategas y estudiosos del arte de la guerra, en general.
