Monday, March 26, 2007

DEEP-TORO SE LIARON A MAMPORROS EN LOS ANGELES¡¡¡¡


Obviamente, no todo en el periplo americano del dúo Deep/Toro fueron días de vino y rosas. La diaria coexistencia de los hipertrofiados egos de las dos superestrellas fue inevitable caldo de cultivo de fricciones y reticencias que, por fortuna para sus miríadas de fans, no alcanzaron a hacer peligrar la expedición.
La llegada a Los Angeles, punto final de la ruta marcada, quebró, no obstante, el inestable equilibrio delicadamente fraguado hasta aquel instante. La rendición general de cuentas allí llevada a cabo y los subsiguientes reproches resultantes desembocaron, como inexorable colofón, en la aterradora lucha fratricida que ocupa el post de hoy.

Fue así como inconmensurables fuerzas, más allá de todo posible control, desataron una vorágine de destrucción cuya primera víctima, a no tardar, hubiera sido el desdichado edificio que pugnaba por mantenerse en pie ante el escalofriante choque de los dos colosos. Sólo la juiciosa decisión de cese de las hostilidades por parte de un Deep que, teniendo la victoria en su mano, fue consciente de la necesidad de proteger a incontables inocentes, puso a éstos a salvo de su segura aniquilación. La imagen de su mayestática retirada cierra, por ello, la secuencia del ya mítico combate, cuyo estudio ocupará durante las décadas futuras a estrategas y estudiosos del arte de la guerra, en general.

Monday, March 05, 2007

DUELO DE TITANES (II): PABLICIO VS. CELINE














Tras la aplastante victoria de Pablicio en su duelo interpretativo con Benicio del Toro (clímax de su entronización como astro absoluto del star system), llegó, sin solución de continuidad, la desoladora sensación de fin de trayecto que acompaña a toda gesta en su desenlace. Presa del horror vacui, el ídolo chantadino sintió, en tal tesitura, la imperiosa, la acuciante necesidad de hallar un nuevo desafío a su inconmensurable talento.

La espera no se haría larga. Primera noche en Las Vegas. Los Hados quisieron que nuestro tránsito por el Casino Mirage coincidiera milagrosamente con el instante en que la voz de Celine Dion hendía el tumultuoso ruido de la megalópolis con registros inasequibles al común de los mortales. Pero, notoriamente, no creía Pablicio que tal fuera su caso. Espoleado por lo que consideró una provocación en toda regla, el astro lucense recogió el guante y se dispuso a eclipsar a su contrincante con sonidos nunca antes nacidos de una garganta mortal.


La lastimosa reacción del zafio e inculto público congregado, con su indiferencia al titánico duelo, mostró, sin embargo, a Pablicio que no era aquel su momento ni su lugar. Y que incluso un superhombre como él necesitaría de ayuda en el formidable empeño de situar al Bel Canto en nuevas y desconocidas cimas. Así que ahí los teneis. Incapaces de resistir a su poder de persuación, Jesulín y Cárdenas (sí, sí, también tiene disco: http://www.todotele.com/cardenas-tambien-canta/) se unen a Pablicio. Los tres colosos, juntos por primera (y quizás, Dios no lo quiera, única) vez.

Pavarotti, ya puedes irte tranquilo. Tu legado queda en buenas manos. Ya se baraja nombre artístico. Despúés de "The Three Tenors", llegan "The Three Tenedores", alias que denota la capacidad de su canto de perforar, cual vulgar solomillo a la pimienta, el oído más endurecido.