EL 22-D, YA EN LA LEYENDA
Desde hace una semana, el universo de letras y dígitos que evocan momentos cruciales en la historia de la raza humana cuenta con un nuevo miembro: el 22-D.
La apoteósica ceremonia de presentación de "Miedo y Asco en torno a Las Vegas" ha sido unánimemente valorada por la prensa mundial como un quiebro decisivo en el devenir del séptimo arte. Una serie de errores técnicos fortuitos impiden insertar por el momento enlaces a los grandes titulares que encabezaron las crónicas del New York Times, el Variety y el Washington Post, entre otros, pero basta acudir a Google news para topar con miles y miles de páginas rendidas al fenómeno.
Vayamos, no obstante, por partes.
Como obligado prolegómeno de su acto central, la ceremonia se inició con la entrega del galardón al vídeo del año al más votado de entre los tres finalistas en contienda.
El tercer puesto del podium correspondió al duelo titánico entre Benicio y Pablicio: http://www.youtube.com/watch?v=-PE7gYgFjk8. El revisionamiento del épico combate entre ambos titanes puso la piel de gallina a los presentes y creó un espeso y reverencial silencio en el auditorio, aun más remarcado, si cabe, por la oscuridad de la sala. Hecho éste, por cierto, que impidió averiguar el origen de las misteriosas y sonoras carcajadas que, provinientes, sin duda, de alguna estancia aledaña, sonaban, sin embargo, extrañamente cercanas durante la proyección, empañando su rigurosa solemnidad.
El segundo puesto fue ocupado por el despliegue de superpoderes conferidos a Pablicio por el éter: http://www.youtube.com/watch?v=UER7f45HqDY&mode=related&search=.
Nuestro etéreo (en sentido genuino) superhéroe se mostró, sin embargo, extrañamente reticente mientras se sucedían las impactantes imágenes ante la amplia concurrencia. Sin duda, por temor a la posibilidad de que la divulgación de sus facultades sobrehumanas terminase por arrojar sobre él la pesada carga de velar por la raza humana, a modo de un renacido y potenciado Supermán del siglo XXI.
Pero el puesto ganador correspondió, entre vítores y escenas de histeria colectiva, y por abrumadora mayoría, a "Pablicio, a corazón abierto: la cabra tira al monte": http://www.youtube.com/watch?v=iVKf2OoJHTA&mode=related&search=.
La emotiva confesión ante las cámaras de Pablicio, compendio de sinceridad, candidez y pureza de sentimientos, se ganó a todos los presentes, cuyos ojos se empaparon de las lágrimas vertidas ante el alto contenido emotivo de la secuencia, por más que los inevitables maledicentes imputaran el fenómeno a causas tan peregrinas como en absoluto demostrados ataques de risa de la audiencia.
La elección del vídeo del año no fue, sin embargo, más que el mero prefacio de lo que vendría a continuación. Una sucesión de imágenes y sonidos que, con el climax de la presentación del trailer de la road movie de Juanhy Deep y Pablicio del Toro, maravilló y cautivó a la audiencia, llevándola de sorpresa en sorpresa y situando el equilibrio mental de los reunidos en un frágil equilibrio ante la brutal sobrecarga de sensaciones deparadas por la velada.
De todo eso hablaremos en días venideros. Por el momento, y para ponerse en contexto, ahí queda un pequeño montaje en el que algunas de las secuencias de la gala son acompañadas por lo que se ha transmutado ya en un genuino himno generacional: el CEREMONY, de Juanhy Deep, banda sonora de una noche inolvidable cuyo final maldijimos quienes estuvimos allí.
http://www.youtube.com/watch?v=e4S8gvet6fo
La apoteósica ceremonia de presentación de "Miedo y Asco en torno a Las Vegas" ha sido unánimemente valorada por la prensa mundial como un quiebro decisivo en el devenir del séptimo arte. Una serie de errores técnicos fortuitos impiden insertar por el momento enlaces a los grandes titulares que encabezaron las crónicas del New York Times, el Variety y el Washington Post, entre otros, pero basta acudir a Google news para topar con miles y miles de páginas rendidas al fenómeno.
Vayamos, no obstante, por partes.
VÍDEO DEL AÑO
Como obligado prolegómeno de su acto central, la ceremonia se inició con la entrega del galardón al vídeo del año al más votado de entre los tres finalistas en contienda.
El tercer puesto del podium correspondió al duelo titánico entre Benicio y Pablicio: http://www.youtube.com/watch?v=-PE7gYgFjk8. El revisionamiento del épico combate entre ambos titanes puso la piel de gallina a los presentes y creó un espeso y reverencial silencio en el auditorio, aun más remarcado, si cabe, por la oscuridad de la sala. Hecho éste, por cierto, que impidió averiguar el origen de las misteriosas y sonoras carcajadas que, provinientes, sin duda, de alguna estancia aledaña, sonaban, sin embargo, extrañamente cercanas durante la proyección, empañando su rigurosa solemnidad.
El segundo puesto fue ocupado por el despliegue de superpoderes conferidos a Pablicio por el éter: http://www.youtube.com/watch?v=UER7f45HqDY&mode=related&search=.
Nuestro etéreo (en sentido genuino) superhéroe se mostró, sin embargo, extrañamente reticente mientras se sucedían las impactantes imágenes ante la amplia concurrencia. Sin duda, por temor a la posibilidad de que la divulgación de sus facultades sobrehumanas terminase por arrojar sobre él la pesada carga de velar por la raza humana, a modo de un renacido y potenciado Supermán del siglo XXI.
Pero el puesto ganador correspondió, entre vítores y escenas de histeria colectiva, y por abrumadora mayoría, a "Pablicio, a corazón abierto: la cabra tira al monte": http://www.youtube.com/watch?v=iVKf2OoJHTA&mode=related&search=.
La emotiva confesión ante las cámaras de Pablicio, compendio de sinceridad, candidez y pureza de sentimientos, se ganó a todos los presentes, cuyos ojos se empaparon de las lágrimas vertidas ante el alto contenido emotivo de la secuencia, por más que los inevitables maledicentes imputaran el fenómeno a causas tan peregrinas como en absoluto demostrados ataques de risa de la audiencia.
La elección del vídeo del año no fue, sin embargo, más que el mero prefacio de lo que vendría a continuación. Una sucesión de imágenes y sonidos que, con el climax de la presentación del trailer de la road movie de Juanhy Deep y Pablicio del Toro, maravilló y cautivó a la audiencia, llevándola de sorpresa en sorpresa y situando el equilibrio mental de los reunidos en un frágil equilibrio ante la brutal sobrecarga de sensaciones deparadas por la velada.
De todo eso hablaremos en días venideros. Por el momento, y para ponerse en contexto, ahí queda un pequeño montaje en el que algunas de las secuencias de la gala son acompañadas por lo que se ha transmutado ya en un genuino himno generacional: el CEREMONY, de Juanhy Deep, banda sonora de una noche inolvidable cuyo final maldijimos quienes estuvimos allí.
http://www.youtube.com/watch?v=e4S8gvet6fo



