Monday, January 22, 2007

DÍA D, HORA H...Y PABLICIO SE RAJÓ¡¡¡¡


Nadie que haya curioseado, aun apenas un instante, por este espacio virtual puede ignorar que el periplo iniciático de la pareja Deep-Toro condensó un casi infinito mosaico de lugares, vivencias y sensaciones. Pero no menos cierto es que cada uno de ellos fue percibido como mero eslabón de una secuencia dirigida hacia un nítido desenlace: la travesía nocturna por el Boulevard de Las Vegas del inigualable dúo sería el clímax que conferiría su sentido último a la expedición, tal y como fue concebida desde un inicio.

Y llegó el momento. Un anodino parking asistiría a la transmutación de dos meros turistas en superhombres nietszchianos. Ni un asomo de duda en el rostro de Deep. Pero...¿y Pablicio?. Los antecedentes imponían anticipar que el héroe de la Terra Chá cobraría en tan transcendental instante una dimensión casi sobrehumana, alzándose sobre Sin City como un ángel exterminador que ahogaría el latido enfermizo de su pútrido corazón

Y entonces la Historia cambió su curso. Pablicio, aun bajo los efectos de sus experimentos gastronómicos en el buffett del Casino Mirage (un cóctel de comida china, italiana y cangrejo real a partes iguales, origen de disfunciones digestivas bien poco glamourosas), no pudo con el peso de su inconmensurable responsabilidad. Y el titán, ante los incrédulos ojos de Juanhy Deep, mudó súbitamente su naturaleza para dar paso a un ser tímido y huidizo que sólo la férrea voluntad de su compañero pudo empujar hacia su cita con la Historia.

http://www.youtube.com/watch?v=vjB4UXDjsKg

Aunque, of course, nadie dudará a estas alturas de que no fue la falta de coraje o de voluntad lo que doblegó a Pablicio. Sino la de éter. Del éter irresponsablemente dilapidado por el astro de Chantada durante los días previos. Y así, entre bacilos y vacilaciones, la expedición se tambaleó durante unos instantes que parecieron eternos.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home